D

Nunca te he escrito.

No se como hacerlo.

No se como empezarlo.

Hay una pizca de miedo, no te la niego…

Quiero destacarte, el 1er día del año…

Y es que estás ahí…

Y ahí…

No sales…

Te aferras…

¿Qué pasa contigo?

Eres distinta…

Distinto a lo corriente que suelo encontrar.

Estás tan loca y eso me atrae como un imán.

D…

Gracias por aparecerte en la vida de este ser.

No sé que te llamó la atención de mi para iniciar todo…

Pero gracias.

Gracias por haber llenado varios de esos días oscuros.

Gracias por encargarte todos los días de sacarme una sonrisa.

Gracias por encargarte de sacarme carcajadas con tanta facilidad.

Gracias porque por quedarte a pesar de la distancia.

Gracias por haberme acompañado este semestre.

No sabes cuanto significaste…

Tampoco creo que sepas cuanto ganaste de mi.

Pero aqui está.

Y con todo lo que está pasando…

Sigue aquí…

Cuéntame loca hermosa…

¿Como conseguiste hacer eso?

Si mi corazón parece acorazado e impenetrable.

¿Como lo hiciste?

Y es que esa locura que tienes…

Y todos esos detalles…

Y aqui me tienes…

Ni yo entendiendo como….

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Hey Baby

Recibiste mi carta…

Leíste la carta que te escribí todos estos meses.

Que duro es releerla y leer tus impresiones respecto a ella.

Pero así es en la que nos encontramos hoy…

Me confiesas amor eterno una vez más.

Me llenas de promesas una vez más.

Me idolatras una vez más.

Me deseas una vez más.

Y respóndeme tú.

Cómo confío yo en ti una vez más?

Me dices que tú harás todo, que recuperaras mi amor y que ahora son mis reglas…

Pero dejarte intentarlo ya es confiar en ti.

Una vez más…

Ahora todo es muy distinto.

Intento hacerte entender.

De que actualmente hay mas probabilidades que no lo logres.

Que yo ya soy inmensamente feliz sin ti.

Y que tu presencia solo altera mi serenidad, en un mal sentido.

Lo siento hermosa…

Pero este corazón está muy sellado.

Y solo una ha logrado entrar un poquito.

Un pequeño.

Pero es algo.

Y no eres tú…

Y con todo esto en contra pretendes ganar?

Y es que tus números son negativos.

Y lo que ella me ocasiona…

Es de adentro…

Y tú solo estás fuera…

Pero al menos te estoy dejando intentarlo, a pesar de que eso me afecte directamente.

No es la gran oportunidad y quizás tienes todo en contra.

Pero aquí está.

La oportunidad que me estabas pidiendo.

Una vez más…

No la desperdicies.

No porque yo no quiera que la desperdicies…

Sinceramente por mi, ojalá no te hubieses vuelto a aparecer.

Quería ocupar nuestra última oportunidad cuando saliera de mi carrera.

Mencioné eso?

Que sólo estas adelantando esa oportunidad?

No es que te esté dando otra aparte de esa.

Solo la estoy adelantando unos años.

Así que lamento en el alma si la desperdicias.

Porque entonces solo nos quedará encontrarnos en otra vida.

Y de pasada…

Me entregas en bandeja de plata a la que hoy por hoy se va ganando mi corazón.

Esta es tú lucha.

Lo siento, pero ya no es la mía…

 

Mi princesa azul

Conociéndote probablemente estés odiando el post anterior.

Pero esté blog no está diseñado para agradar a nadie mas que a mi propio interior.

Es ella la que se descarga aquí.

Lilith y yo.

Y a Lilith realmente no le interesa agradarle a nadie.

Mucho menos, ahora que cargamos con este doloroso queloide.

Pero hay algo que te quiero decir…

Aquellas palabras que una vez me dijiste.

Avanzan sin dudarlo en la inmensidad del tiempo y el espacio.

Convirtiéndose en esperanza.

Pero te mentiría al negarte que existen días de confusión.

Porque algunas respuestas se sienten sin firma…

Y a veces es como si solo las susurraras suavemente y en voz baja.

Casi imperceptible…

Pero a la vez…

Con una voz que solo tú y yo podemos escuchar.

Es este el momento adecuado?

De dar un paso adelante?

O dar un paso al costado?

Quizás el miedo sea inevitable…

Pero…

Permaneceremos juntas en lo bueno y en lo malo.

En dirección al lugar donde atravesemos esta colina…

En dirección a nuestro hogar…

Con el correr de los días

Hoy te quiero escribir sobre eso

Sobre como pasan los días, ahora que tu presencia se hace continua.

El sábado se sintió raro…

Despertar ansiando tu llamada.

Sabes cuanto me costó superar esas ganas en tu ausencia?

Y que ahora te tome apenas un llamado para haber retornado esas ganas en mí.

Si, el sábado sentí rabia, impotencia, dolor, una traición a mi misma.

A Lilith y a mí.

Pero un hermoso dolor…

Y con eso decidí quedarme…

Es todo tan confuso.

Todo tan tenebroso…

Miedo.

Miedo a ti.

Miedo a lo que ocasionas en mí.

Y pánico de volver a sufrir…

Mi lesionado corazón…

Por favor nomas.

No lo dañes mas…

Y lo peor de todo, es que probablemente lo vuelvas a hacer, no?

Pero es tan inevitable.

Un amor y desamor en sincronía.

Una sinergia entre el dolor y el placer.

Si…

De esas que tanto me gustan…

Y es que solo eres tú.

Mis ojos opacos ya no observan igual.

Mis lágrimas secas que parecen solo salir cuando de ti se trata.

Y mi helado ser…

Y mi cristalizado corazón.

Y aquí estoy.

Luchando contra lo imposible.

Y me rindo con esta batalla.

Se la entrego completamente al destino.

No me opondré a nada.

Bueno o malo.

No me importa.

Siempre y cuando que se trate de ti….

 

Ese hilo rojo

Si…

Ese que nos une…

Ese que no parece cortarse…

Que no importa cuánto lo intentemos…

Aquí estamos.

En brazos de otras.

En camas de otras.

Pero amándonos como si eso no existiera…

Te escribiré.

Tu llamada me dejó helada.

Con el corazón revuelto y adolorido.

Inquieto.

Lágrimas…

Hace tanto que no me encontraba con ellas…

No verbalizaré el sentimiento mutuo que tenemos…

Pero me conoces.

Tampoco es que necesite hacerlo…

Y es que daría vuelta al mundo con los ojos cerrados por ti…

Y tengo tantas ganas de abrazarte…

De besarte…

Y de llorar en tus brazos.

Ese único lugar donde puedo ser yo, donde puedo estar vulnerable y tranquila a la vez…

Ese lugar…

Mi hogar…

Nuestro hogar…

Siempre serás tú y solo tú…

Por más que lo esconda en mi interior…

Y es que este hilo que tenemos parece no soltarse con nada…

Madre e hija.

No recuerdo realmente si alguna vez les hablé de mi hija.

No, no mi gata.

No, tampoco mis peluches de unicornio.

Una real de carne y hueso.

Pero que es solo un año menor y es mi hija hace ya casi dos años.

Una gran amiga que llegó a vivir con nosotras. Si, con mi ex, la pendeja de cabeza rapada. Así nos volvimos una familia lesbomaternal.

Tres meses a toda raja en los cuales formamos unos lazos hermosísimos que hoy por hoy son eso y mucho mas.

Ella, mi propia hija, fue quien me levantó de la mierda misma cuando la pendeja me dejó. Fue ella quien me enseñó muchas de las lecciones que aprendí y quien supo guiarme en momentos en los que no veía la salida.

Hoy por hoy nuestro lazo se ha hecho quinientas mil millones de veces mas fuerte y cuatico. Intenso y amado. Lleno de liberación y entrega. Y por sobre todo, incondicional.

Hoy pasamos la tarde en su universidad. El día estuvo hermoso. Empezó a hacer calorcito y aprovechamos unos frutitos locos.

Le conté lo que había pasado el fin de semana con su otra madre.

Y le vomité todo lo que tenía ahogado en mi corazón. Hacía mucho que no lloraba de esa manera. Hacía mucho mas que no me abría así con alguien.

Pero se siente infinitamente liberador.

En este mismo momento estoy recordándolo mientras lo escribo y todo voladita (se sabe) y no saben la calma que siento en este momento. Es como si las aguas se hubiesen calmado Brígido. Siento mi corazón sereno y tranquilo.

Luego de haberlo conversado mucho y no solo contarle lo que pasó con su madre, sino que también le conté de otros aspectos profundos de mi ser, me dijo algo que me caló muchísimo.

“Tú no eres de este mundo Scarlett.”

Y creo que nunca nadie me había dicho algo que yo sintiese tan acertado.

Fue como un click. Un breve segundo en el que notas como todo tu ser se expande y muchas cosas parecen sincronizar en tu mente.

Y creo que tiene razón.

Les mentiría si les niego que eso mismo me hizo justificar mas aún el querer, ya saben, dead.

Pero ella al segundo después me arroja.

“Y creo que viniste a entregar muchas cosas aquí en la tierra.”

Le pregunté si realmente entregaba algo y su respuesta fue sin pensarlo un SI.

Y ahora encuentro una razón mas para quedarme.

Infinitas gracias hija mía. Solo nosotras entenderemos nuestra conexión y como realmente estábamos destinadas a encontrarnos. Y es realmente hermoso.

Y en este momento, me siento muy feliz por cada una de tus palabras. En especial la parte de no ser de este mundo, porque así es como me he sentido hace años y eres la primera en sentirlo genuinamente.

Y vuelve y vuelvo

Lo sé.

Me volví a desaparecer mucho tiempo.

Y es que es así cada vez que se aparece ella.

Me esfumo del mundo entero.

Bueno, fue un fin de semana intenso.

Ella me llamó. Una vez más.

Empezó con unos mensajes buena onda, después otros tantos mas subidos de tono y terminé esa misma noche en su cama.

Mencioné que ella está pololeando ahora?

Me confesó entre lágrimas que no deja de pensar en mi y que inclusive no está 100% segura de haberme dejado de amar.

Y que hago ahora yo con todo esto?

Le hice terminar su falsa relación actual y aún no tiene los cojones para tomarme de la cintura, acerarme a ella y besarme para no volver a dejar de besarme jamás.

Por que tienes que ser así de cobarde ratoncito mío?

Y aquí vuelvo a estar yo.

Odiándola.

Odiando su sombra.

Queriéndola.

Queriéndola a ojos cerrados.

Lo único claro que sacamos de este tormentoso y duro fin de semana, fue que ambas estamos unidas por ese maldito hilo de color rojo.

Y que al parecer, se nos escapa de las manos.