Mi Propia Libertad

Hoy les quiero escribir sobre esto.

Vi por ahí la imagen que compartió alguien respecto a su deseo de morir.

La cantidad de comentarios negativos que recibió….

Así que ya se imaginarán mi punto.

Por qué el gran porcentaje de la sociedad lo ve como algo malo?

Y por qué habemos algunos que lo vemos tan bueno?

No puedo hablar por ellos, así que les cuento desde mi interior.

Por qué algo malo?

Por qué no algo bueno?

Suelo cuestionármelo.

De las pocas veces que planteo esto, solo han habido 2 personas que no lo han cuestionado.

Que solo escucharon mi punto de vista, no lo refutaron.

Como yo lo veo:

Una liberación.

Un alivio.

Un respiro.

Dejar por fin respirar a mi hermosa alma, que vive día a día en esta carcasa mundana.

Atrapada.

Ahogada.

Ese es el sentimiento.

Atrapada y sin poder respirar mucho en este contenedor.

Somos almas, seres de luz, seres etéreos, que se ven forzados a encerrarse en estas pequeñas cajitas llenas de sentimientos egoístas y terrenales.

Cajas que encima nos susurran malos sentimientos, malos pensamientos, malas actitudes.

Egolatría, envidia, la vanagloria, el deseo de obtener atención y aprobación de los demás, fama, popularidad, éxito y poder, que no son naturales, sino que han sido inventados por la sociedad.

Comparen lo que sienten cuando hacen algo que es considerado como bueno por el mundo, cuando alcanzan poder con sus acciones y sus pares los elogian, te ves aprobado e idolatrado, ahora compárenlo con lo que sienten cuando ven un atardecer, o la naturaleza en general, o cuando lees un libro o ves una serie que te gusta.

Pueden sentir esa diferencia abismal que siento yo?

Pueden ver la gigantesca brecha cualitativa entre ambos sentimientos?

El primer sentimiento nace de tu propia “glorificación” y “adulación” , de esos sentimientos que te susurran y se colan por tu ser, desde esa carcasa que nos contiene… Sentimientos mundanos.

Necesitar de la aprobación del resto para sentirse en conformidad.

Porque 1000 likes parecen tener un valor gigantesco en este mundo.

Mientras el segundo proviene de tu propia realización, un sentimiento anímico, uno que nadie ve, uno que nadie observa, uno que es mucho mas difícil de compartir y transmitir. Uno que no te susurra la carcasa, uno que te susurra tu compañera interna…

Una tranquilidad y emoción con uno mismo. Una plenitud que solo puedes sincronizar con la compañía que cargas por dentro. Tu propia alma. Que solo ella entenderá lo lindo y pacífico que se siente observar la luna por la noche, o ver el rocío en el amanecer, o las ventanas empañadas en las noches de entrega, o la risa de tus amigos, o un caño después de un día agotador, o simplemente echarte a pensar y conversar contigo mismo.

Porque todos esos sentimientos no alcanzan ni 20 likes y son imposibles de transmitir tal cual como tú los sientes. Integros, saliendo única y exclusivamente de tu impresión, sin atribuciones de otro.

Esa sinergia solo alcanzada con la que vive en tu interior. Con tu versión verdadera.

Esa que no conoce tiempos ni espacios. Esa que ha vivido una y otra vez contigo.

Esa que en la próxima experiencia seguirá estando contigo.

Y así muchas más.

Así lo veo yo.

Como la liberación que me dan todas las drogas con las que logro poner en OFF esta caja.

Pero permanente….

Un respiro.

Eso es todo.

Pero mantenido en el tiempo.

Que hay después?

Malo?

Bueno?

Quien sabe…

Pero eso solo lo hace mas interesante.

Eso solo me hace anhelarlo mas….

Al fin poder dar toda la fuerza y libertad a mi verdadero ser…

No lo ven como algo hermoso?

Del arte mas perfecto que podría encontrar…

Al fin poder charlar juntas.

Ella y yo.

Solas y exclusivas.

Ambas conversando y respirando en igualdad de condiciones.

No una enjaulada y otra “libre”.

Ella y yo…

Lilith y yo.

 

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A ti

Fue una noche única.

Intensa.

Drogada.

Bizarra.

Under.

Todo lo subterráneo que necesitaba para escapar una vez más de mi realidad.

Y ahí te volviste a cruzar.

Una vez más mi hermoso ratón.

Mis pupilas siguen muy dilatadas.

Mis músculos siguen muy tensos.

La pantalla me molesta lo suficiente, pero no lo necesario para no dejarte escrito esto.

Antes de que se esfume.

Y ahí te volviste a cruzar.

Una vez más en mis pensamientos.

En el after más surrealista de mi vida.

Sonó “me rehuso”

Y simplemente lo dejé fluir.

Salió por cada poro de mi piel.

Por cada ácido, por cada cristal, por cada hongo y por cada pasti.

Por ahí salió….

Lo dejé salir y fluir como el sentimiento me lo demandaba.

Se la canté con el alma al universo, esperando que de alguna forma te llegara.

Cada fragmento de mi ser, te cantó en ese momento esperando alcanzarte.

Desgarrándome.

Desarmándome.

Pero siendo humana.

Lo lloré desde él génesis mismo de mi ser.

Cada estrofa, cada coro, lo lloré y me rasgaba la polera intentando arrancar un dolor ahogado desde mi pecho.

Y lloré.

Y lloré.

En el after más extraño de mi vida, más drogada que nunca y lloré y lloré y lloré.

Hasta que la canción acabó.

Y me obligué a recordar, que nuestra historia también.

Y volví a ese rostro tan actuado que ya me sé de memoria.

Pero estuviste ahí.

Te me cruzaste una vez más mi hermosa nativa….

Mientras en Reñaca

Estoy en reñaca con una vista manjar.

Pero ahí están.

Y se cruzó un ave negra que ninguna de las dos supo reconocer.

Y ella estudia las aves.

Creo que se acerca.

Viene.

Madre e hija.

No recuerdo realmente si alguna vez les hablé de mi hija.

No, no mi gata.

No, tampoco mis peluches de unicornio.

Una real de carne y hueso.

Pero que es solo un año menor y es mi hija hace ya casi dos años.

Una gran amiga que llegó a vivir con nosotras. Si, con mi ex, la pendeja de cabeza rapada. Así nos volvimos una familia lesbomaternal.

Tres meses a toda raja en los cuales formamos unos lazos hermosísimos que hoy por hoy son eso y mucho mas.

Ella, mi propia hija, fue quien me levantó de la mierda misma cuando la pendeja me dejó. Fue ella quien me enseñó muchas de las lecciones que aprendí y quien supo guiarme en momentos en los que no veía la salida.

Hoy por hoy nuestro lazo se ha hecho quinientas mil millones de veces mas fuerte y cuatico. Intenso y amado. Lleno de liberación y entrega. Y por sobre todo, incondicional.

Hoy pasamos la tarde en su universidad. El día estuvo hermoso. Empezó a hacer calorcito y aprovechamos unos frutitos locos.

Le conté lo que había pasado el fin de semana con su otra madre.

Y le vomité todo lo que tenía ahogado en mi corazón. Hacía mucho que no lloraba de esa manera. Hacía mucho mas que no me abría así con alguien.

Pero se siente infinitamente liberador.

En este mismo momento estoy recordándolo mientras lo escribo y todo voladita (se sabe) y no saben la calma que siento en este momento. Es como si las aguas se hubiesen calmado Brígido. Siento mi corazón sereno y tranquilo.

Luego de haberlo conversado mucho y no solo contarle lo que pasó con su madre, sino que también le conté de otros aspectos profundos de mi ser, me dijo algo que me caló muchísimo.

“Tú no eres de este mundo Scarlett.”

Y creo que nunca nadie me había dicho algo que yo sintiese tan acertado.

Fue como un click. Un breve segundo en el que notas como todo tu ser se expande y muchas cosas parecen sincronizar en tu mente.

Y creo que tiene razón.

Les mentiría si les niego que eso mismo me hizo justificar mas aún el querer, ya saben, dead.

Pero ella al segundo después me arroja.

“Y creo que viniste a entregar muchas cosas aquí en la tierra.”

Le pregunté si realmente entregaba algo y su respuesta fue sin pensarlo un SI.

Y ahora encuentro una razón mas para quedarme.

Infinitas gracias hija mía. Solo nosotras entenderemos nuestra conexión y como realmente estábamos destinadas a encontrarnos. Y es realmente hermoso.

Y en este momento, me siento muy feliz por cada una de tus palabras. En especial la parte de no ser de este mundo, porque así es como me he sentido hace años y eres la primera en sentirlo genuinamente.

Y vuelve y vuelvo

Lo sé.

Me volví a desaparecer mucho tiempo.

Y es que es así cada vez que se aparece ella.

Me esfumo del mundo entero.

Bueno, fue un fin de semana intenso.

Ella me llamó. Una vez más.

Empezó con unos mensajes buena onda, después otros tantos mas subidos de tono y terminé esa misma noche en su cama.

Mencioné que ella está pololeando ahora?

Me confesó entre lágrimas que no deja de pensar en mi y que inclusive no está 100% segura de haberme dejado de amar.

Y que hago ahora yo con todo esto?

Le hice terminar su falsa relación actual y aún no tiene los cojones para tomarme de la cintura, acerarme a ella y besarme para no volver a dejar de besarme jamás.

Por que tienes que ser así de cobarde ratoncito mío?

Y aquí vuelvo a estar yo.

Odiándola.

Odiando su sombra.

Queriéndola.

Queriéndola a ojos cerrados.

Lo único claro que sacamos de este tormentoso y duro fin de semana, fue que ambas estamos unidas por ese maldito hilo de color rojo.

Y que al parecer, se nos escapa de las manos.

 

Te ruego…

Siento que no te escribía hace días…

Y es que te intento olvidar con tantas fuerzas.

Y es que intento quedarme en este mundo con la otra mitad de fuerzas que me quedan.

O que ya no me quedan.

Pero sigo aquí cumpliendo mi promesa.

Aunque probablemente ya no te importe…

Te  importara después?

El gran día…

En esta vida estamos irresistiblemente atraídos por quien va a traernos los problemas que necesitamos para nuestra propia evolución. Según Jodorowsky.

Y me pregunto yo… El suicidio es parte de mi evolución?

Por qué no?

Y te prometo que si hay algo después de la muerte, también allá voy a buscarte.

Porque para mi, ya morí a mis 23, solo me enterraran un poco después…

Y no sabes cuanto aparento no sufrir o al menos verme “normal” como la sociedad parece demandarlo. Aparento no darle importancia. Pero inevitablemente te recuerdo y si te recuerdo, entonces te pienso.

Además.. Intentar olvidar, ya es recordar…

Y es así. Cuando estoy contigo, la ansiedad, mis fobias y mis miedos se alejan.

Pero tropecé. De nuevo contigo.

Pero tropezar por ir mirando al cielo, compensa 🙂

Siempre te recordaré como la primera persona que de verdad trajo sol cuando mi cielo se oscureció.

Pero llega ese momento en la linda historia, donde lo único que queda por hacer, es decir adiós. Y ojalá sea solo de palabra y no corpóreo.

Y es terrible esta droga. Esta droga que eres para mí.

La peor droga sin duda, que nos sigamos queriendo a pesar de todo lo que ha pasado.

Y al parecer, el único final feliz posible entre nosotras, hubiera sido no habernos conocido…

Y es por ello, que te ruego que mates de una vez por todas al “nosotras” que no termina de morir.