Como nuestra historia no tuvo punto final

Nunca se verá como antes.

Pero creo he es algo de lo que debemos estar orgullosas.

Es una prueba de todo lo que hemos tenido que pasar… Y de como vivimos para contarlo.

Es un recuerdo para ti y para mi.

De las batallas que hemos luchado y las dificultades que hemos tenido que afrontar.

Continuaremos viviendo juntas en el tiempo.

No importan cuantos días, meses o años pasen…

Siempre conservaré el recuerdo de cuando nos conocimos.

Lo que sentí, lo recuerdo como si hubiese sido ayer.

Cada lágrima de alegría… O de tristeza.

Cada recuerdo, tan vívido como el último, nunca dejarán mi mente.

Porque al parecer tú…

Eres el amor de mi vida.

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21/04/18

Aún el recuerdo es muy latente.

Es difícil pasar tiempo en este “hogar”.

Es difícil volver aquí, al lugar donde tantas veces mis sentimientos fueron traicionados.

Tirados.

Usados.

Y olvidados.

Aquí, donde rehiciste una falsa vida en la cual yo era solo una ex loca y molesta.

Aquí, donde quebraste mi corazón tantas veces.

Aquí, donde me revolviste y me desarmaste, para volverme a botar.

Aquí, donde ocupaste a tu favor todo el amor que mi corazón tenía por ti, por una buena cacha.

Aquí, donde no te importó invitarme y echarme cada vez que se te daba la gana.

Aquí, donde olvidaste que con cada una de tus palabras y acciones, me quebraste un poco más.

Aquí, donde terminaste de traumar mi alma y mi corazón.

Y es que deseas con tantas ganas recuperar esa chica que yo solía ser.

Y para mí es como un recuerdo lejano.

Lindo, tierno y real.

Pero un recuerdo al fin y al cabo.

Uno que cada día veo más lejos.

Uno que parece no querer volver.

Uno que probablemente nunca volverá a existir…

Y es que traicionaste algo tan preciado por mi.

Algo tan inmenso y atesorado.

Y lo perdimos.

Y lo perdiste.

Y mi amor, terminó por quedarte grande.

Y ahora puedo ver que tú te me quedaste chica.

Porque no pudiste ver.

Y dime, por qué no lo podías ver?

Y es ahí donde realmente me detengo.

Por qué no lo podías ver?

Si era real, entonces, por qué no?

Y es ahí cuando me doy cuenta que la batalla la di sola.

Porque quizás para ti no era real.

O no tanto como para mí.

Quizás no lo atesorabas tanto como yo.

Y hoy, después de tanto, soy capaz de verlo y procesarlo, sin desvanecerme en el acto.

Y es ahí, donde también me doy cuenta, que no me mereces.

Que no mereces un corazón que fue tan fiel a ti, sin importar cuantas flechas le tirases, ahí para ti…

Un corazón incondicional.

Pero un corazón que terminaste por hacer mierda.

Uno que se selló a causa del dolor que le ocasionabas.

Uno que no quería volver a sentir y sacrificó todo en el acto.

Uno que traumaste.

Y más importante aún.

Uno que perdiste.

01/04/18

D.

Siempre que se trata de ti, empieza con un suspiro.

Y es que no sé cómo lo haces?

Ni mucho menos entiendo cómo lo logras.

Casi como un recuerdo borroso.

Estas y no estás al mismo tiempo.

Y es todo tan confuso.

Esto que generas en mi.

Como lo haces?

Un corazón sellado no es fácil.

Ni mucho menos un corazón que duerme cada noche en los brazos de su anterior dueña.

Pero en esa parte no soy clara.

Y asumo que tú tampoco.

Pero parece que eso no nos importara.

Cada que hablamos, somos tú y yo.

Y nadie más.

Cuanto más esperaremos?

Y por qué parece que no se agota?

Es todo tan confuso.

Y es que tú y tus mensajes.

Y es que tú y tus vídeos.

Y es que tú y tus noches en la máxima.

Cuéntame.

Que tanto entré en tu piel?

Sea cual sea la respuesta.

Me encanta.

Y yo, si no cargará con este atado corazón, probablemente actuaría igual

Pero le debo mi piel a otra chica.

Una que sabe de ti y me dice que no es real.

Y dime hermosa, es real?

Explícame entonces por qué cada vez que abro nuestra conversación, me pongo nerviosa?

Inclusive al escribir esto.

De momento, dejaré que lo que tenga que ser, sea.

02/02/18

…..

Creo que no eres lo que quiero ni lo que necesito…

Creo…

Es tan confuso todo

Pero a la vez tan evidente…

Porque desde que apareciste, son más los disgustos que las alegrías.

Siempre hay malos ratos.

Siempre.

Y la felicidad que reinaba en mi vida,

hoy se ve opacada con tu presencia…

Por qué?

Por qué tenía que ser así?

De verdad ya nos perdimos?

Es esto real?

Nunca pensé que fuese a pasar esto.

Siempre pensé que sería débil ante ti.

Y entonces…

Que es esta sensación?

Que son estas ganas de alejarte de mi vida?

Por qué ya no siento esa felicidad inmensa a tu lado?

Por qué ya no logras hacerme feliz?

Acepto y recepciono todos tus “Te Amo”.

Y por qué ya no puedo responderte igual?

Qué pasó con mis “Te Amo”?

Por qué siento que ya no puedo corresponder a tu amor?

Dime por favor…

Por qué ya no siento lo mismo que tú?

La Princesa

Y fue así como día tras día la princesa notaba como desaparecía a ojos de los demás.

Su amante se lo repetía constantemente, pero la princesa estaba ciega de amor.

Tan ciega que no le importaban los insultos, tan ciega que no le importaron los gritos, tan ciega que seguía a su lado a pesar de lo que su corazón gritaba.

La princesa sabia que no la valoraban, pero que si la amaban. La princesa también sabia que había algo mal con ella, que espantaba a todos y que jamás había encontrado la pieza que calzara a la perfección.

Sin embargo su amante era casi esa perfección, pero por el casi, es que el cuento tiene final.

Día a día la princesa noto que habían más personas a su alrededor que estaban sin estar. Y la princesa se preguntaba “porque sigo yo aquí para ellos?”

Pero no encontraba respuesta.

Algo tenía que estar mal con la princesa. Todos estaban ahí y sonreían para ella, pero nadie realmente la quería a su lado.

Poco a poco la princesa comenzó a guardar todo dentro de si.

Sufría y lloraba, pero nadie lo notaba.

Nadie conocía realmente a la princesa.

Tanta era su angustia, que algo empezó a cambiar en ella. Algo que alguna vez ya le había pasado.

Su corazón se empezó a detener.

El corazón de la princesa ya no quería latir.

Su corazón ya no quería sentir.

Poco a poco una delgada capa de cuarzo fue cristalizando el corazón de la princesa.

Así es como debía ser. La princesa no debía sentir, porque solo de esa forma podría vivir.

Ella sabia que algo andaba mal y ese mal era que la princesa no podía vivir y sentir a la vez.

Su corazón se fue inmovilizando de a poco y la princesa sentía como su vida se volvía mas simple.

Así todo fluía y todo tomaba su ritmo, siempre y cuando la princesa no dejara que su corazón latiera…

Pero podría vivir así por siempre la princesa?

Desde “Volamos?”

Gracias por perderme.

Gracias por dejarme abatida, de rodillas delante del pelotón de fusilamiento.

Porque hay ejecuciones que sientan bien.

Gracias por vestirte de Judas, por tus besos en la mejilla con carmín rojo despedida.

Porque hay besos que matan.

Gracias por prometerme tu vida, y tardar lo que tarda un reloj de arena en soltar su primer grano en dejarme varada en una playa, porque hay segundos que se hacen siglos.

Gracias a ti, he encontrado una tía delante, en el espejo.

Parece una buena persona, tal vez le de dos besos sin carmín, y todo los segundos que me prometiste y no me diste.

Gracias por matarme.

Porque hay muertes que dan vida.